15 de Julio de 1899
Esta mañana he sido la primera en levantarme, por lo
tanto he sido la primera en desayunar y en ayudar a mama con las tareas de la
casa. Después de acabar toda la tarea , lo primero que he hecho ha sido coger
mi cuaderno rojo y empezar a investigar más
insectos. Ya que quiero aprender mucho más sobre estos animalitos. Después el
abuelo me ha visto y para mi sorpresa me ha hablado. Me ha preguntado qué
estaba haciendo, así que le he contado todo sobre mi cuaderno científico, y
para más sorpresa me ha preguntado si quería ir con él al río, a recoger
especímenes, aun sabiendo que debería estar en clases de piano como mama quiere
no lo he dudado ni un segundo y he aceptado en seguida. Una oportunidad así no
la podía rechazar.
Mientras andábamos por el campo para ir hacia el río,
el abuelo se ha parado en varias ocasiones para observar alguna que otra
piedra y algún montón de tierra. El primer insecto que hemos encontrado ha
sido un escarabajo verde, era muy bonito, el abuelo me ha explicado que este
escarabajo está emparentado con el mismo escarabajo de los antiguos Egipto, es
impresionante. Mas tarde, después de haber hablado un rato, el abuelo se ha quedado
muy sorprendido de que no supiera nada sobre ciencia, pero ya le he dicho que
en la escuela no nos enseñan nada relacionado con el método científico. Ahí solo
nos enseñan cosas para niñas, es muy injusto, yo también quiero saber que es el
método científico y que es la física. Pero gracias al abuelo esta tarde he podido
aprender un poco más sobre este tema. Después de una de las primeras
explicaciones sobre la ciencia y la física hemos compartido un sándwich
buenísimo y nos hemos echado una siesta. Cuando nos hemos despertado hemos
seguido con la investigación y he conseguido atrapar algunos bichos raros y uno
de ellos nos lo hemos quedado y lo puesto en un tarro de conservas para después
poder estudiarlo mejor en el laboratorio.
Para finalizar nuestra pequeña excursión al rio, nos
hemos tomado un pequeño descanso de 10 minutos, mientras observábamos las
vistas. Seguidamente hemos recogido nuestras cosas y hemos vuelto a casa donde
uno de mis hermanos me ha recordado que he faltado a una de las clases de
piano, y que Mama estaba muy enfadada. Pero realmente no me ha importado mucho,
ya que hoy ha sido uno de los mejores días de mi vida, gracias al abuelo. Nunca
hubiera pensado que algún día habría acabado hablando con él por casi
casualidad y hubiéramos ido al río a por especímenes. Ahora lo único que quiero
es aprender cada día un poco más y llegar a saber tanto como él.
2 de noviembre del 1899
Hoy, después de tantos meses, ha llegado la carta de
Washington. Cuando la han traído, no me lo podía creer, he estado buscado al
abuelo por todas partes, todas. Pero no lo he encontrado, he llegado a pensar
que ha empezado a trabajar sin mí y que no me quiere con él, me he sentido muy
muy mal. Hasta que mama me ha dicho que creía que estaba el laboratorio. Cuando
he llegado y se lo he contado, la verdad no parecía muy emocionado, pero yo ya
me encontraba nerviosa por los dos, para saber el resultado de la carta. Cuando
ha llegado al salón ha cogido la carta y ha vuelto al laboratorio casi sin
decir nada, esto ha acabado de romperme, tanto que casi me pongo a llorar en medio del salón,
hasta que el abuelo me ha pedido que vaya con él al laboratorio. Al leer la
carta no me lo podía creer, habíamos encontrado una nueva especie, esto pasaría
a la historia y yo gracias al abuelo
formaba parte de esto. Ha sido uno de los mejores días de mi vida. Y espero en
un futuro llegar a descubrir muchas otras especies.
1 de Enero del 1900
¡Hemos cambiado de siglo!, no puedo estar más
emocionada. Este año ha sido el primero que mama nos ha dejado quedar
despiertos para las campanadas, he tenido una sensación increíble, una
sensación de cambio. Estamos en otro siglo y esto supone una época de cambios y
estoy muy contenta. Estoy escribiendo esto muy tarde pero tenía que escribir
otro de los mejores momentos que he tenido, cuando todos hemos ido a dormir, un
par de horas después me he despertado tras sentir un sonido extraño fuera,
pensaba que el perro se había escapado o algo parecido ya que ladraba mucho.
Así que he decidido bajar a ver qué ocurría y no me lo puedo creer. Estaba
nevando, nevando, nunca antes había podido ver la nieve, así que sin dudarlo y
aunque hiciera un frio horrible he empezado a caminar y a jugar con ella, ha
sido increíble. Y espero que nieve muchas más veces más. Este año ha sido muy
importante para mí ya que junto al abuelo he aprendido muchísimas cosas así que
espero que durante este nuevo año aprenda muchísimas más.